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viernes, 30 de junio de 2017

El extraño sueño del Señor R

Estoy en algo así como un laboratorio, acostado en una plancha. Ellos me rodean, hablan entre ellos en una lengua extraña. Son color gris, tienen cabezas enormes y sus ojos ocupan la mayor parte de sus caras. Me ponen en un antebrazo lo que yo entiendo como un chip de rastreo subcutáneo, siento el dolor. Luego me meten un aparato por la garganta, el aparato es metálico y es más grueso que mi garganta, lo introducen a la fuerza, siento como me desgarra las cuerdas vocales, intento gritar de dolor, obviamente no puedo. Aun sufriendo la tortura desvío la vista hacia una ventana cercana, veo que hay un búho parado afuera de la ventana mirando hacia adentro, de hecho parece que me está viendo a mí, directo a los ojos con una mirada profunda. Entonces escucho el sonido intermitente de un vip, en ese momento desperté, el sonido era el de mi despertador.

Al despertar involuntariamente me toqué el cuello, todo estaba bien, yo estaba a salvo en mi cama, mi mujer dormida a mi lado, dormía de lado dándome la espalda, es su costumbre. Apagué el despertador y terminé de calmarme.

—Amor— Le dije a mi esposa para verificar que estaba despierta.
— ¿Sí?—La forma en que lo dijo no probaba que estuviera despierta, pero sí que podía escucharme.
—Tuve un sueño muy raro, me raptaban unos extraterrestres.
— ¿Una abducción?
—Sí, exactamente. ¿Crees que signifique algo?
—Puede que te hayan abducido de verdad. —Apenas pudo decirlo, el sueño la vencía, era obvio que quería que la dejara de molestar.
—Te habrías dado cuenta.

Ya no se molestó en seguir la conversación, mejor procuró volver a su descanso y a sus propios sueños. Me sorprendí examinando mi antebrazo izquierdo— “¡Que tonto¡”—Me tuve que decir, claro que no tenía ninguna marca, nada fuera de lo normal.

Me levanté de la cama, desayuné unas sobras de gelatina, luego me cambié de ropa, y antes de irme al trabajo, le di un beso en la mejilla a mi esposa, no se esforzó por devolverlo, ni siquiera por abrir los ojos, solo sonrió naturalmente, la cosa más tierna y sincera, me pareció algo bellísimo. De mis hijos no me despedí, no quería molestar.

Como mi trabajo no está lejos llegué caminando, soy ejecutivo de un banco, un trabajo que no es pesado y yo disfruto.

Saludé a mis colegas, con la mayoría me llevo bien, nos saludamos deseándonos un buen día, pero especialmente con mi amigo Diego. A Diego lo conozco desde que estudiábamos secundaria en la misma escuela, en el mismo grupo, desde entonces éramos buenos amigos, la vida nos separó y mucho tiempo después nos volvió a juntar en el trabajo y volvimos a ser amigos.

El trabajo no estuvo ajetreado, atendí a algunas personas, dando asesorías, explicaciones etc. Pero una clienta me pareció algo fuera de lo normal. Una señora de la tercera edad.

—Pase por favor, tome asiento— Lo mismo que les digo a todos los clientes sin variar mucho.
La señora se veía elegante, su ropa, incluso ese sombrero floreado que en otra persona se vería exagerado, su cabello, su maquillaje, su fisonomía, no solo lucía  elegante, sino que por si misma era la elegancia encarnada.

Sus modales no desencajaban con su apariencia. Me dijo que su nombre era Erlynne y que quería abrir una cuenta, un detalle que aprecié pues por lo general los clientes no se presentan, dicen su nombre hasta que hay que llenar formatos. La señora Erlynne me hizo sentir que todos deberían presentarse. La atendí tratando de poner mis modales a su altura, resultó ser una señora agradable. Al final ella quedó complacida, tanto que me dio un regalo.

—Caballero, le agradezco sus atenciones, no quedan muchas personas con buenos modos de tratar a la gente, y he aquí que encuentro a un joven atento demostrando que las nuevas generaciones no están completamente podridas. Ahora, cuando dos personas con clase se encuentran por mera casualidad en medio del torbellino caótico de inmundicia que es la sociedad en general tal evento no ha de pasar inadvertido, acepte pues este obsequio en conmemoración de dicho evento.
Puso sobre mi escritorio una caja que tenía con ella, si la traía cargando seguro tenía planes para ella, planes que decidió destruir por mi causa, esto hacía incómodo para mí aceptar el regalo, además de que sería mal visto aceptar regalos de clientes, corría el riesgo de verme como cómplice de un posible robo o fraude.

—Señora Erlynne, de verdad le agradezco, sé que es una grosería no aceptar su regalo, pero comprenderá que por políticas no puedo hacerlo.

—Señor R, no esperaba yo menos a que supiera usted que rechazar un obsequio es una atroz ofensa, que quita clase tanto a quien se atreve a rechazar como a quien  acepta de vuelta, más no lo culpo, esta sociedad dominada por las parias lo ha hecho creer que las políticas y la habladuría de la gente están por encima de uno. Pues ahora lo desengaño señor, uno que trae la realeza en la sangre o incluso si solo la lleva en su personalidad, que vale, sepa usted, más que cualquier otra cosa, uno está por ¡encima! De todo aquello, por encima, y más usted que es joven, no diga que no puede, porque lo puede todo.

No pude replicar, ni me dio tiempo para hacerlo, enseguida se levantó y se despidió tan extravagantemente como esperaba “Hasta luego caballero, buenas tardes y muchos y muy buenos años tenga usted.” Al no encontrar una manera apropiada de devolver la caja tuve que ceder y solo decir “igualmente”

Mis compañeros fueron testigos de la extravagancia, casi locura, de la señora. Diego y otra compañera abrieron la caja sin esperar mi consentimiento. Era un juego de té completo.

—¡Esto es fino¡ —Exclamó Diego.

Como otros colegas compartieron la opinión de Diego me sentí suertudo. Sin duda era una artesanía no poco costosa, pero no sentí culpa por lo que pudo haber gastado la señora, después de todo el depósito con que abrió su cuenta reflejaba que para ella era poco el gasto. 
Cuando llegué a casa mi mujer estaba cocinando y mis hijos sentados a la mesa. En cuanto me vieron se levantaron para recibirme.

 Son dos niños de seis y siete años, son buenos niños, muy tiernos, no me gusta perder el crédito diciendo que así me tocaron, que así me los regaló Dios o el universo, no, si son como son es, en gran parte, porque desde antes que nacieran me empeñé en cuidarlos y educarlos mucho mejor que como mi padre lo hizo conmigo. Yo no iba a pasarles los traumas, resentimientos y paradigmas que me pasó mi padre, que le pasó su padre y así sucesivamente por quien sabe cuántas generaciones. No, yo rechacé esa herencia y he luchado por quitármela de encima, y no dársela a mis hijos.

—Hola amor, ¿quieres cenar?—Preguntó mi esposa mientras nos servía sopa sin esperar una respuesta.
—Sí, gracias. —Respondí.
Puse la caja en una silla y me senté en otra.
—Me regalaron esto en el trabajo— Dije apuntando a la caja con la vista.
Ella abrió la caja y empezó a sacar las piezas.
— ¿Qué te parece? Podríamos invitar a amigos a tomar el té. Seria… Sofisticado.
—¿Tu padre no dirá que es de maricas?— Preguntó observando una tasa que tenía en la mano en vez de verme a mí.

No respondí de inmediato, me extrañaba que hiciera esa pregunta, esperé y la observé para ver si retiraba su extraña interrogante. Ella siguió viendo atenta los detalles de la pieza, y no apuró la respuesta, ni retiró la pregunta, ni cayó en cuenta en lo absurda que era, no dejándome más remedio que responder.

— ¿Cómo podría? Está muerto. —Respondí.
Inmediatamente dejó de ver la tasa para mirarme.
—¡Oh! Es cierto—Dijo con una sonrisa burlándose de su propio olvido.— ¡Qué tonta!

Esa noche de nuevo tuve sueños extraños.
En mi sueño estaba en un lago, un lago que visitaba con mis amigos cuando éramos adolecentes, tengo muy buenos recuerdos de ese lago. Estábamos mi amigo Diego y yo, sentados en una banca de frente al cuerpo de agua, el lago estaba en su esplendor, como realmente lo llegué a ver,  abundante en agua, el sol brillaba sobre él y lo hacía brillar también.

—¡Qué hermoso! ¿No? Está en su punto más bello, más fuerte, más lleno de vida, como Ángeles ¿te acuerdas?—Dijo Diego en mi sueño.
—¡Ah! Sí—Dije—Ella me gustaba.
—Pero la dejaste ir— Dijo el Diego onírico.

Cuando dijo eso vi a una mujer que no reconocí, una mujer madura y atractiva, estaba de pie junto a nosotros, viendo el lago, desapareció, no me llamó la atención que se esfumara, en los sueños nunca nos llama la atención ese tipo de cosas.

De pronto Diego estaba ahogándose, estaba acostado boca arriba, el agua apenas lo cubría, no se movía, se veía tranquilo.

¡Diego, sal de ahí!—Grité, estaba asustado y angustiado.
—No éramos amigos.—Respondió claramente sin que estar sumergido fuera un impedimento para ello.
—No digas eso, tú me agradabas, yo te quería.
—¡Mientes, te odio, por tu culpa estoy muerto.

Yo lloré y grité. De pronto paso a otro sueño.
En este sueño no se done estoy ni me importa, hay un anciano que se aproxima a mí, un hombre viejo, pálido, con unas profundas ojeras, calvo, barba blanca abundante pero recortada, un rostro severo, soberbio.

—¡Declárame! —Me ordena.
—¡Qué!—Digo desorientado, realmente no sabía a qué se refería.
¡Declárame!—Repite furioso, ya gritando.— Seis veintidós. ¡Declárame!
No entiendo.

El viejo se enfada más y sigue repitiendo “Declárame” , hasta que decide meterme la mano por la boca, todo su brazo entra en mí garganta, es una tortura, intento gritar, no puedo, y despierto.
Mi amada está dormida junto a mí, yo la despierto para no sentirme solo, ya que tengo tanto miedo que estoy a punto de llorar. Mi mujer se da la vuelta y descubro que en vez de su cara está la de aquel anciano y me vuelve a ordenar con un fuerte y largo grito “¡Declárame!”
Desperté, estaba a lado de mi esposa, verifiqué que fuera ella y me sentí idiota por hacerlo, sí era ella realmente, me tranquilicé.

De camino al trabajo pensé en esos extraños sueños, para intentar averiguar si significaban algo.
Ángeles, la chica que Diego mencionó en mi sueño, es una muchacha que conocí realmente (cosa que Diego nunca hizo) en mi adolescencia. Ella me gustaba y yo le gustaba un poco, aunque coqueteábamos un poco nunca me atreví a intentar que fuéramos novios, en parte porque en ese tiempo yo era algo inseguro, y además ella mostró más interés por un amigo. Me vi noble al dejarles el camino libre lo sé, nadie me lo dijo directamente  pero me lo insinuaron, mi amigo, Ángeles, sus amigas, casi  todo el que lo supo me admiró por magnánimo, la verdad solo fui cobarde.
 Después de todo su relación no se desarrolló, y los tres vértices de nuestro triangulo amoroso perdimos contacto. Supe que ella se casó, de él no he sabido nada, pero quisiera, pues nunca nos tuvimos rencor. 

Sobre lo que soñé de Diego; he escuchado que la muerte en un sueño es buena señal. Y sobré el anciano no tengo idea.

Ese día el gerente habló con todos sus subalternos, para decirnos que una nueva empleada se incorporaba a trabajar con nosotros. Margara, la nueva cajera, se presentó.
Algo en ella me pareció conocido, al principio no supe qué, luego me di cuenta; Era una mujer madura y atractiva, como la que vi en mi sueño;  alta, un abdomen que al parecer perdió algunas tallas últimamente, piel bronceada, cara hermosa, cabello de tamaño mediano bien cuidado. Durante el descanso tuve oportunidad de conocerla

—Hola, Margara ¿verdad?— Pregunté aunque estaba seguro de su nombre, y si no el gafete me lo confirmaría.
—Sí. Hola, señor R. — Vio mi gafete, y luego me vio a los ojos sonriendo.
—Dígame solo R. Señorita Margara, ¿se siente cómoda en este trabajo? ¿Se quedará?
—Mejor dígame solo Margara. —Rió— Apenas llevo medio día pero creo que aquí hay compañerismo, eso me gusta. Además prefiero cualquier cosa que seguir peleando con mi ex marido por el treinta por ciento de la miseria que gana.
— ¿Es de esos tipos que hay que estar arriando?— Aparenté que no me extrañaba su divorcio, como si fuera una cosa común, más común de lo que sí es, más que nada quise identificarme con ella en vez de juzgar su matrimonio fracasado.
Ella se rió y yo también, conseguí su confianza. A las divorciadas les gusta reírse de sus ex esposos, supongo que es una buena forma de acabar con los resentimientos.
—Sí, el siempre fue de esos. Yo no le pido, pedía, por mí, le pedía por mis hijos, pero él no quería responsabilizarse, tuve que demandarlo, si no, no daba nada. Ahora que trabajo ya no va estar obligado, pero prefiero que sea así, ya no quiero tener nada que ver con él.

Después de eso la conversación se hizo más fluida. Terminó diciéndome todo lo que salió mal en su matrimonio.
–Nos casamos muy jóvenes, al principio todo era amor, pero luego se acabó, y ya no nos llevábamos bien.  Como que cada quien por su lado. —Intentó buscar las mejores palabras.—Llegó un momento en el que él tenía una amante y yo también tenía a alguien, o sea los dos nos engañábamos.—Yo subí mis cejas sin querer. Ella continuó. — Cuando supe que me engañaba le dije “nosotros ya no somos nada”, y de ahí todo fue peor; me maltrataba, llegó a golpearme—Se le humedecieron los ojos— Me da vergüenza admitirlo.

Yo hice una mueca de indignación que procuré exagerar y lancé un refunfuño en el que se oyó solo la palabra “que…” La palabra que seguía la logré omitir, pero podía adivinarse “bastardo”, ese tipo de cosas de verdad me indignan.
–Sí, le puse una denuncia. —Continuó ella. Entendió, lo que no dijo mi boca lo dijo mi expresión facial.
—¡Que sujeto!.. –Hice una pausa para cerrar con la indignación y cambiar de tema.—Margara, se que a las mujeres les afecta mucho que las engañen, incluso algunas se vuelven… Pues, locas, quedan devastadas, ¿Usted se sintió así?— Quien es excelente conversador de vez en cuando dice algo incómodo, algo con lo que el interlocutor podría estar en desacuerdo.
—Sí, es verdad. A las mujeres nos afecta más que a los hombres, porque las mujeres somos más posesivas, los hombres no son tanto. Si yo no hubiera tenido a alguien más, me hubiera afectado más, si me afectó, mucho, pero no tanto porque ya tenía a esa  persona.
“A una hermana mía le pasó lo mismo. Yo le decía ponle el cuerno cuando tengas oportunidad, así no vas a sentir tanto cuando él te engañe, no me hizo caso y le pasó, la engañó, quedó devastada, le está costando mucho superarlo”
—¿Así que hay que poner el cuerno a la primera oportunidad?— Dije entre afirmando y preguntando.
—Pues es lo mejor, así no te lastiman, le aconsejo esto a todas las casadas, y a los casados también. ¿Usted es casado?
—Sí.

Al parecer la conversación se iba a poner realmente interesante, pero se acabó el descanso, “me salvó la campana”

Volvimos a las labores.
 Mientras trabajaba, de pronto, sin ninguna razón, me puse nervioso. Le estaba explicando a un hombre sobre un préstamo que quería, se volvió difícil, me esforzaba por que el hombre no notara mi nerviosismo que se iba transformando en miedo. Algo en mi escritorio me llamó la atención, tan solo un documento, una hoja de papel, un formato que estaba encima en una pila de formatos iguales, iguales pero no idénticos porqué estaban foliados, el que estaba visible y llamaba mi atención era el número 622.
Cuando lo vi directamente y lo leí enmudecí, me pausé. Después de respirar fuerte y hacer un esfuerzo continué, con una sonrisa tan falsa que debió parecer más parálisis facial. Luego escuché una vos, la vos del anciano de mi sueño, diciendo lo mismo “declárame”.
Apenas pude acabar de atender al tipo que ya mostraba estar algo preocupado por mí. Fui al baño, me lavé la cara, intenté calmarme, no lo logré. Seguía escuchando la misma vos que decía lo mismo.
Tenía que salir de ahí antes de que todos me creyeran loco. Le pregunté a un compañero donde estaba Diego, no se para que, mi compañero contestó pero no pude escucharlo porque la vos habló al mismo tiempo esta vez dijo “está muerto, Diego está muerto” y reía “tú sabes por qué.”

–¡Qué!— Volví a preguntar.
—Que está atrás con el gerente. ¿Estás bien?
—Sí, estoy bien.
Necesitaba salir de ahí, necesitaba ayuda. Decidí pedirle al gerente que me dejara salir.Fui a la oficina del gerente, allí estaba Diego.
—Martínez
—Sí R, dime— Interrumpió la conversación con Diego. La actitud de ambos me hizo pensar que hablaban del no tan buen desempeño de Diego, yo lo hubiera defendido de no ser por mi delirante estado.
—Necesito salir un rato, me siento mal.—No necesité mucha actuación, me veía mal.
—¿Estás bien amigo?—Preguntó Diego.
—Es un dolor estomacal, iré con un doctor para que me de algo, me lo tomaré y volveré, no es tan grave.
—Ves Diego, es lo que te decía, esa pasión por el trabajo—Se dirigió a Diego luego a mí—Sí, ve tómate el tiempo que necesites, si quieres que te lleve dime.
—No, no iré a emergencias, solo buscaré una farmacia.
— ¿Y para que tienes seguro medico? Bueno como quieras.
Salí del banco intentando verme cuerdo. Busqué una farmacia, encontré una que tenía un anuncio diciendo “consultorio médico y psicológico”, “lo que necesito” pensé.
No había gente, así que entre al consultorio. El doctor era algo gordo, me miró desde su escritorio y notó mi locura.
— ¿En qué le puedo ayudar?— Con la vista me invitó a tomar asiento.
—Estoy teniendo sueños muy raros, y estoy oyendo voces, Doctor. —Me senté frente a él.
—Dígame qué sueña.
Le conté de mis sueños extraños y de mis alucinaciones. Cuando terminé el doctor se quedó reflexionando unos momentos.
—Bueno, como sueña que le lastiman la garganta es posible que tenga una infección, déjeme revisar.—Sacó un palito de madera y una lámpara, abrí la boca y me revisó.— ¡Ahá! Sí, tiene una pequeña infección, le daré antibiótico.
“En cuanto a sus sueños y alucinaciones, le quieren decir algo, tienen un significado, pero hay que saber interpretarlo. La próxima vez intente ver los detalles, porqué en un sueño los detalles son lo importante y no lo que parece importante, lo opuesto a la vigilia.”
Me dio mi receta “antibiótico y calmantes”, como seguía nervioso tome la primera dosis ahí mismo.
Me tranquilicé un poco Cuando salí a la calle ya no quería volver al banco, no quería arriesgarme a tener otra crisis frente a todos, preferí ir a casa.
–¿Por qué tan temprano?— Preguntó mi mujer.
—Me sentí algo mal, así que pedí permiso. Amor, ¿me haces un té?
—Sí, estrenaremos el juego de té—Dijo, y sacó la tetera, dos tasas, dos cucharas y dos pequeños platos. Luego se dirigió a la alacena para buscar sobres de té.—¿Quieres alcachofa, limón hierbabuena..?
—No sé, algo para calmar los nervios.
—Ya sé, asplenium ruta muralis.
OK.—Acepté sin saber que planta era.

 Ella preparó el té, la asplenium ruta muralis no estaba en sobres así que la tubo que coser tradicionalmente. Le quedó muy bueno.
Estuvimos bebiendo el té, conversamos poco, disfrutamos de nuestra mutua compañía, en una ocasión nos quedamos viéndonos largamente en un silencio cómodo, yo noté que ella tiene un sutil parecido con mi pasada amiga Ángeles, me sorprendió no haberlo notado antes, pues a pesar de ser un muy pequeño parecido, es mucha coincidencia si tomamos en cuenta que mi señora se llama Angélica.

Los niños llegaron, se pusieron contentos de que yo estuviera ahí.
La vos no volvió, pero por un momento, me pareció ver que la tasa que tenía en la mano era de plástico en vez de porcelana, como un juguete barato, como no se repitió no le di importancia.
 Me fui a dormir temprano. Lo que soñé esa noche fue esto:
Estaba en la secundaría, en el patio de la escuela con unos compañeros, gente que en realidad conocí en la universidad, excepto Diego, que está presente también. Yo soy espectador de esta escena, puedo verme a mí mismo con mis compañeros, pero solo verme porqué el yo de mi sueño era independiente a mí, y era una versión más joven de mí, justamente como era cuando estudiaba la secundaría.
En esta escena el yo-joven y mis compañeros están molestando a Diego, hacen un círculo, le quitan sus libros, se burlan de él, arrojan los libros al piso y cuando diego se acerca a recogerlos lo golpean en la cabeza, no golpes fuertes, pero sí muy indignantes. Logran que su víctima llore.
Me parece algo terrible, me horroriza la crueldad de esos y esas jóvenes, pero sin embargo se nota que el yo-joven es quien lidera a ese puñado de inmaduros y despiadados sin autoestima ni seguridad, que creen que entre más crueles son más engruesan la delgada línea que separa ser la víctima de ser el agresor.

 Cuando ven llorar a Diego un espasmo de duda se refleja en los rostros de casi todos los victimarios, intentan disimularlo, sus capacidades de crueldad han llegado al límite, excepto la de yo-joven. El yo de mi sueño ve a diego llorar y con una sonrisa enorme desoja el libro que tiene en sus manos y arroja las hojas a la cara del sometido. La empatía se encaja en los corazones de los otros, pero tiene que resistir la ponzoña; con una sonrisa exagerada, forzada, como si estuviera clavada en sus caras cubriendo un llanto. Lo mejor que se pueden permitir hacer por el desgraciado es arrojar sus libros al piso y alejarse, ni una dádiva más, la más mínima muestra de piedad podría poner a cualquiera en el nivel de la víctima y por lo tanto en su rol.

Al ver eso ciento culpa y odio por el yo de mi sueño, odio por mí mismo. El joven humillado levanta sus libros excepto el desojado y se va llorando de odio, yo- espectador lo sigo.

—¡Diego! Perdóname—  Siento la culpa como si fuera mía. Él no escucha, corre y yo voy tras él. De pronto estamos en una casa que entiendo es su domicilio.—Diego, perdón.—Repito, esta vez me escucha.
—Te odio, te odio, ¡Por tu culpa estoy muerto!—Me grita. Enseguida corre a su cuarto y se mete a su cama. Ya no intento hablarle pues entiendo que ha muerto.
De pronto estoy en el funeral, Margara está ahí también, se me acerca para hablarme
—Tú te enamoraste, yo no tengo la culpa de eso, mi amor.—Me dice.
—Yo ya no quiero ser tu amigo, quiero ser tu todo o nada— Le respondo.
—No seremos pues nada, mi amor, me olvidarás. Pero anda, ve, tienes que declarar a tu amigo.
Camino hacia el ataúd, dejo atrás a Margara, como si dejara de estar ahí. Me asomo a ver el cadáver. Tiene la cara del anciano del sueño de la noche anterior, pero no me asusta, ni siquiera me extraña.
—Hazme un favor.—Dice el difunto desde su ataúd. Tampoco me extraña, el hablar no lo hacía estar menos muerto.
—Sí, lo que quieras amigo.
¡No soy tu amigo!—Gritó furioso, luego de una pausa continuó hablando—Declarame—Ya en voz baja pero llena de odio.
—No, eso no amigo.
—Hazlo, me lo debes, seis veintidós, dilo—Dijo entre sollozos.
Durante un instante no pude responder, pero luego me decidí.
—Lo haré—Le dije bien decidido. Pero antes de que pudiera hacer algo, la madre de Diego me expulsó de ahí, alegando que fue mi culpa que él muriera.

Entonces paso a otro sueño, en ese este estoy en la calle y puedo verme conduciendo un pequeño auto rojo, voy distraído, como preocupado o triste, no puedo saberlo porque nuevamente solo puedo ver mi imagen como si fuera alguien más. El yo de mi sueño se pasa un alto en un cruce de dos bulevares, otro auto impacta a alta velocidad con el pequeño auto en el que el yo-onírico va a bordo, en el que, de alguna manera, yo voy a bordo. Todo se hace blancura y despierto de un salto.
Después del susto del último sueño, en cuanto bajó la adrenalina, me regresaron los sentimientos de culpa de los primeros, tanto que tuve que llorar. Por suerte mi esposa, Ángeles, no estaba ahí para presenciar mi llanto, se había levantado y preparaba el desayuno.

Salí para ir al trabajo, pero en cuanto salí a ese nublado y húmedo día tuve una extraña sensación. Una sensación de que nada importaba, como un cambio total de perspectiva, como si todo perdiera significado. Todas las cosas de la realidad seguían ahí: Los árboles, las nubes, el cielo, los edificios, los autos, el suelo, la gente, pero ya no tenían sentido, todo era lo mismo: Simple materia, e importaba poco, yo mismo importaba poco. Como si todos los nexos que forman la sociedad desparecieran dejando solo los nodos, sueltos y caóticos.

Por eso aunque el banco seguía a pocas calles de ahí, no sentí que debía ir. Me quedé parado un rato a una cuadra de mi hogar, intentando convencerme de que ir al trabajo es importante, pero no pude y como tampoco me convencí de volver, decidí caminar sin rumbo, solo pasear por la ciudad.
Mientras caminaba aproveché para reflexionar sobre mi sueño, intentaba recordar los detalles y sacarle algún sentido. ¿Por qué en mi sueño molestaba a Diego que siempre ha sido mi amigo?  ¿Por qué se muere? ¿Por qué empalmé la cara del anciano en la de Diego? ¡El anciano¡ ¿Quién es? No recuerdo haberlo conocido nunca—Mientras pensaba en eso me iba poniendo nervioso—¿Por qué me pide que “lo declare”? Que lo declare muerto, seguro se refiere a eso.

Como caminaba distraído por esos pensamientos, choqué con una señora que caminaba hacia el otro lado. Cuando volteé a disculparme, la mujer tenía la cara de aquel anciano, y me pedía lo mismo de siempre “declárame”. La señora siguió su camino, la alucinación se fue, pero el miedo se quedó conmigo.

 Intenté calmarme observando el paisaje, el camino que recorría estaba arbolado a las orillas, vi cómo se movían las hojas, un espectáculo natural que tiene su belleza particular. Pero no lo pude disfrutar plenamente, porqué me llamó la atención que no había viento, pensé que el movimiento de las hojas podía ser otra alucinación mía, a nadie más le extrañaba, tal vez nadie más lo veía, pero preferí pensar que era una corriente que solo pasó por arriba, solo tocando las copas de los árboles.
Seguí caminando. Noté que la luz se hacía más intensa o quizá mis ojos se hacían más sensibles. Me asomé hacia el interior de una cafetería que estaba en mi camino, quería entrar solo para ocultarme de la luz natural que comenzaba a lastimarme los ojos. En una mesa, en medio del local, alineada a la entrada donde yo estaba parado, un hombre discutía con otras tres personas, al parecer él estaba muy ofendido por causa de los otros, yo llegué a tiempo para presenciar el clímax y desenlace del pleito, cuando el ofendido hombre les gritaba a los de su mesa, no se reservó su ira, no le importaba la atención que atraía. Yo quedé en shock, pues el furioso era yo mismo.

¡No, ustedes no son mis amigos!—Gritó el hombre con mi rostro, al mismo tiempo que se levantaba violentamente. Hubo un silencio, los otros no se atrevían a contestar ni a mirarlo a los ojos—Ustedes son una bola de hipócritas— Terminó su frase a modo de amarga despedida pues salió de ahí inmediatamente después de decirlo.

Cuando pasó a mi lado al salir ya no tenía mi cara ya era otra persona. Todos en la cafetería se quedaron algo perturbados por el desplante de aquel hombre o al menos tuvieron un nuevo tema de conversación. Yo por un momento pensé que si les preguntaba a los dos hombres y a la mujer con los que discutía aquel podría obtener respuestas sobre mis sueños y alucinaciones, lo descarté, “ese sujeto no soy yo, tan solo mi mente le puso mi cara sobre la suya”, pensé, “solo es un hombre con sus propios problemas”.

Después de eso ya no quise entrar a la cafetería, el ambiente había quedado tenso, en especial para la mesa de en medio que no decían ni una palabra, apenas se atrevían a verse a los ojos entre ellos, tal vez se arrepentían por lo que sea que le hayan hecho a aquel tipo. Así que seguí caminando, más nervioso que antes

El cielo se despejó un poco, todo se iluminó más y por lo tanto me molestaba más en los ojos, la resolana era suficiente para lastimarme. Poco a poco el miedo se intensificaba y noté que la voz volvía, la voz del anciano diciendo lo mismo de siempre “Declárame” una y otra vez. Decidí que debía ir con el doctor, me encaminé a su consultorio, sin querer aceleraba como si así pudiera huir de mi locura. De pronto saltaban a mi mente imágenes, escenas extrañas, recuerdos falsos, escenas como: Yo golpeando a mi amigo Diego y burlándome de él, yo fornicando con Margara, mi padre azotándome con un cinturón.

Entré a una iglesia en busca de consuelo, creí que en la iglesia podía tranquilizar mi locura. Así fue, en cuanto entré la voz calló y dejé de ver las escenas, en el templo había silencio y tranquilidad. El padre estaba en el confesionario, creí que podía ayudarme, aún tenía planeado ir con el doctor pero si ese padre católico podía darme algo de ayuda, al menos la tranquilidad suficiente como para poder caminar hasta el consultorio del doctor sin demostrar tanta locura que cause lástima, entonces aceptaría su ayuda a pesar de que no soy católico.
En cuanto entré al confesionario el padre abrió la conversación.
—Dime tus pecados hijo.
No supe que contestar, yo no estaba ahí para confesar mis pecados.
—Tus pecados hijo, confía.—Insistió el padre, a quien apenas podía ver  a través de una rejilla de madera.
—Estoy volviéndome loco—Contesté algo inseguro.
—Bueno, eso no es un pecado, pero probablemente sea una penitencia, un castigo por tus acciones, tus pecados. ¿Por qué crees que estas siendo castigado?
No lo había visto de ese modo, así que la pregunta me tomó por sorpresa tuve que hacer un esfuerzo para comenzar a ver lo que me estaba pasando como un castigo.
—No sé—Nada se me vino a la mente.
—¿No tienes pecados?—Preguntó. Una pregunta complicada para alguien alejado de todo dogma católico, de por medio esta la flexible definición de “pecado”.
—ah, tal vez… Sí, sí—Titubeé.
—Murió por tu culpa—Tenía que ser otra alucinación, pero lo dudé porque era la voz del padre.
—¿Cómo dijo?—Quise asegurarme de que no lo dijo.
—Sí, si quieres que Dios te perdone tienes que aceptar tus pecados, hacer penitencia y perdonarte a ti mismo, que es lo más importante.

Reflexioné las palabras del padre, “tal vez tiene razón” pensé “tal vez estoy perdiendo la cordura por causa de algo malo que hice, pero no sé qué cosa, qué pecado”.
En ese momento el coro empezó a cantar y el órgano a sonar, ya no pude quedarme a reflexionar y conversar con el padre, porque tuve la necesidad de salir a ver al coro que cantaba maravillosamente, y dejar mis pensamientos y mí locura a un lado para concentrarme en disfrutar de la música. Reconocí la pieza de inmediato, era O Fortuna de Carl Orff.
O Fortuna.
Velut luna.
Statu variabilis.”
Agradecí al padre sus consejos y salí del confesionario, descubrí que no había coro, la música solo estaba en mi cabeza. Enseguida las alucinaciones volvieron, escenas como las que ya había visto pasaron por mi mente, y el coro imaginario seguía cantando. Salí corriendo del templo, ya no pensaba llegar con el doctor, ya no pensaba, solo huía inútilmente de mi propia locura.
En una de esas escenas vi como unos amigos se convertían en serpientes.
“Semper cresis.”
En otra vi a mi padre gritándome.
“Aut decresis.”
Yo golpeando a Diego en la cara, y pateándolo en el estómago.
“Vita detestabilis”

Entre otras escenas vuelve a aparecer Margara, a veces sonriendo, a veces llorando.
La luz se sigue intensificando. Yo sigo corriendo, huyendo de mis alucinaciones hasta que llego a una esquina, un cruce entre dos bulevares que me causa una extraña sensación, es la misma esquina con la que soñé, la mima donde, en mi sueño, me accidenté.—Por Dios, esto no puede ser—Digo en voz alta al ver aterrado el mismo auto rojo con el mismo conductor que en mi sueño “Yo mismo.” Se lo que va suceder, no puedo evitarlo, el auto rojo se aproxima más al cruce, el semáforo se pone en rojo, y finalmente sucede; el auto rojo que yo conduzco es golpeado con mucha fuerza por un auto más grande.

La luz se hace tan intensa que me ciega. Pero con esa ceguera viene la verdad a mí, todo lo comprendo por fin, y entiendo lo errado que estaba, se podría comparar con una revelación divina. Entiendo las alucinaciones, claro no son falsos recuerdos, son cosas que sí pasaron, entiendo mis sueños. Ya lo recuerdo, Diego está muerto, murió antes de terminar la secundaria debido a una congestión, estaba comiendo mucho, algunos ligaron eso con la depresión que sufría  y esto a la vez con el hecho de que yo lo molestaba cruelmente en la escuela, y claro que tienen razón al hacer esa relación y culparme. En realidad no tengo hijos, ni esposa; no puedo mantener una buena relación amorosa con nadie, ni tampoco una amistad duradera. A los últimos amigos que tuve los hice a un lado por pasar tiempo con otros que resultaron no serlo y por ambiciones vacías. A Margara la amaba pero cuando tuve el valor de decírselo no fui correspondido. Tal es mi desgracia, de hecho ahora mismo estoy en una cama de un hospital, delicado, una maquina me ayuda a respirar. Es duro despertar a la realidad.
“¡Mecum omnes planguite!




lunes, 8 de mayo de 2017

Análisis de “Crimen y Costumbre en la sociedad salvaje” de B. Malinowski.

Este es un humilde análisis de la obra de un renovador de la antropología, me atrevo a comentar como un simple lector, no pretendo parecer instruido en antropología porque no lo estoy, lo que quiero es abrir el debate.  

Bronisław Kasper Malinowski fue un antropólogo austrohúngaro, vivió de 1884 a 1942. Es considerado como una de las más grandes influencias en la antropología social.

En 1914 viajó a Papúa (actual Papúa Nueva Guinea), donde llevó adelante un trabajo de campo en Mailu y en las islas Trobriand. […] Aquí es donde realizó su trabajo de campo acerca del kula y comenzó a preconizar la metodología llamada "de observador participante".

En 1922 obtuvo un doctorado en antropología en la London School of Economics, y se editó su obra maestra Argonauts of the Western Pacific (Los argonautas del Pacífico Occidental) que le otorgó fama universal. En Gran Bretaña trabajó también en la Universidad de Londres, y en Estados Unidos en las universidades de Cornell, Harvard y Yale.[1]

Antropología social.

La Antropología Social es una disciplina científica que se ha desarrollado y definido de forma paulatina desde finales del siglo XIX. […]
Los temas de investigación más comunes tienen que ver con las adaptaciones ecológicas, los cambios socioculturales, las normas y los valores, las creencias religiosas, la cosmovisión, la mitología, la magia, el arte, el género, etcétera. Pero toda esta información no tendría sentido si no estuviera relacionada con una finalidad: estudiar la diversidad humana, explicar las semejanzas y las diferencias, el cambio y la continuidad en los distintos sistemas socioculturales.

La Antropología Social no sólo presenta un aspecto teórico analítico, para explicar la diversidad cultural se requiere un conocimiento profundo de la realidad social que se está estudiando, y para lograrlo se necesita el trabajo etnográfico. Un factor que ha contribuido a la definición de esta disciplina es que el trabajo y la observación participante se han convertido en el mejor medio de recolección de datos para el análisis en antropología social. Convivir con el grupo de estudio, aprender su idioma y sus costumbres y participar en los diferentes momentos de su vida cotidiana ha permitido a los antropólogos formarse una comprensión amplia y profunda de la vida sociocultural en grupos diferentes. (INAH, 2016)

Crimen y costumbre en la Sociedad Salvaje

Crimen y costumbre en la sociedad salvaje se publicó por primera vez en 1926, es producto de sus investigaciones de campo en las Islas Trobrian. Según Malinowski, en el prólogo de esa obra, el material y conclusiones fueron preparados para una conferencia sobre “Las fuerzas de la ley y el orden en una comunidad primitiva” para la Real Institución de Gran Bretaña. CCSS[2] fue el resultado de que el autor se encontró con más material y conclusiones de las que podía explicar en una hora de conferencia.

 La obra rompe con paradigmas que se tenían del “Derecho Primitivo” y de cómo hacer antropología, intenta desmentir el comunismo primitivo, y explica los sistemas jurídicos melanesios. En cuanto a derecho primitivo primero se acostumbraba a pensar que el salvaje era "realmente salvaje", que seguía "caprichosa y descuidadamente el poco derecho que tenía". Luego el paradigma cambió drásticamente a lo contrario, la sumisión automática a las costumbres, se creía que "al someterse a todas las reglas y limitaciones de su tribu, el salvaje no hace más que seguir la tendencia natural de sus propios impulsos"(Malinowski, B., 1978), ese era el pensamiento de los antropólogos contemporáneos de Malinowski, esta sumisión automática se explicaba por el miedo de el salvaje a un castigo sobre natural y a la opinión pública; su inercia mental y a un "sentimiento de grupo" que Malinowski ataca tanto en CCSS. La nueva visión que introduce el brillante antropólogo es la de una sociedad salvaje con un sistema jurídico complejo de obligaciones, prohibiciones y tabúes elásticas y adaptables, Se observa que en ocasiones el melanesio puede quebrantar la ley sin recibir castigo. 

Las Islas Trobrian o islas Kiriwina es un archipiélago ubicado en el Este de Papúa[3]. Papúa Nueva Guinea se encuentra en Melanesia, una subregión de Oceanía que se extiende desde la isla, completa, de Nueva Guinea hasta el Mar de Arafura, y las islas Fiji; al sur de Micronesia y al oeste de Polinesia. Según Malinowski, Melanesia era el área clásica de “comunismo, promiscuidad, sentimiento de grupo, solidaridad de clan y obediencia espontanea”.

 A lo largo de CCSS Malinowski desmiente o intenta desmentir todos estos conceptos y crear un paradigma más completo del Derecho Primitivo. En la primera parte del libro se dedica a describir la reciprocidad en la vida tribal y a través de esto trata de refutar el comunismo primitivo.

Por comunismo primitivo, comunidad primitiva, o modo de producción primitivo, se entiende, en la teoría marxista, como una etapa del desarrollo de las formaciones económico-sociales, caracterizadas por el bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, la propiedad colectiva de los medios de producción (la tierra y las herramientas rudimentarias) y la distribución igualitaria de los productos. (Wikipedia, 2017).

Malinowski observa, por ejemplo, que existe división de tareas en la pesca, y que incluso hay un propietario de la canoa. Principalmente trata de contradecir el comunismo primitivo afirmando que el Melanesio es tan egoísta como cualquier capitalista y que toda la vida tribal está regida por el principio de reciprocidad; o sea que nadie da algo a cambio de nada, tanto en el aspecto económico (intercambio de alimento entre poblados costeños de tierra adentro) como en el familiar y ceremonial. Ciertamente da buenos ejemplos para demostrar esta reciprocidad y este egoísmo, el problema, que yo veo, (y aquí me gustaría que se abriera la discusión) es que Malinowski pretende que eso es suficiente para desmentir el comunismo primitivo; que los melanesios esperen reciprocidad de sus actos, como cualquier occidental, es evidencia que apunta más a que el hombre es egoísta por naturaleza, pero no veo porque esto tendría que estar en contradicción con el comunismo.

En una parte del texto dice: "Tomemos por ejemplo, en primer lugar, las transacciones económicas: el intercambio de artículos y de servicios se lleva a cabo principalmente dentro de un consorcio establecido o va unido a lazos sociales definidos o aun no acoplado con un mutualismo en asuntos no económicos. Se ve que la mayoría de los actos económicos, si no todos, pertenecen a alguna cadena de presentes recíprocos y contra-presentes que a la larga equilibran la cuenta y benefician a ambos lados por igual

Malinowski provee toda la evidencia necesaria para desmentir el dogma del salvaje dominado por la tribu y la sumisión automática a las tradiciones pero ninguna para desmentir el comunismo primitivo, antes, en mi opinión, lo explica a través del principio de reciprocidad. ¿Por qué entonces Malinowski pretende refutar el comunismo primitivo?  quizá por "reciprocidad" a la Fundación Rockefeller.

La Fundación en Memoria de Laura Spelman Rockefeller dio una subvención para la preparación del libro y es sabido que la Fundación Rockefeller aportó mucho al African Institute y al London School of Economics, dos instituciones donde Malinowski destacó. Creo que procuró no morder la mano capitalista que lo ayudó.


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  Bibliografía

Wikipedia, (2017). Bronisław Malinowski,  https://es.wikipedia.org/wiki/Bronis%C5%82aw_Malinowski

ENAH, (2016). Antropología Social, http://www.enah.edu.mx/index.php/pres-as-lic

Wikipedia, (2017). Comunismo Primitivo, https://es.wikipedia.org/wiki/Comunismo_primitivo

Malinowski, B. (1978). Crime and Custom in Savage Society. ( J. y M. T. Alier). Barcelona, Editorial Ariel, (original publicado en 1926)




[1] Wikipedia,(2017) Bronisław Malinowski,  https://es.wikipedia.org/wiki/Bronis%C5%82aw_Malinowski
[2] Crimen y Costumbre en la Sociedad Salvaje
[3] Papúa se independizó de Australia hasta 1949

domingo, 2 de abril de 2017

En Medioambiente “ahora” un paso para atrás con Trump

Ahora no podemos darnos el lujo de ir lento en asuntos del medioambiente y mucho menos de echarnos para atrás, ya van muchos años que los científicos y activistas nos advierten sobre los efectos de la contaminación.

En el Informe Planeta Vivo 2016, Marco Lambertini, director general de wwf, dice: “Durante décadas, los científicos han advertido que las acciones humanas están empujando la vida de nuestro planeta a una sexta extinción masiva. Las pruebas del Informe Planeta Vivo de este año corroboran estas advertencias. Desde 1970, las poblaciones de vida silvestre han sufrido un declive preocupante que, en promedio, llega a 58% y podría alcanzar 67% al final de la década.” (WWF, 2016)

Nuestro papel como especie en el cambio climático es tan central que ahora se dice que hemos hecho entrar a la tierra en una nueva época llamada “Antropoceno”, aunque este concepto no es aceptado por la geología en general, nos da una idea de cuánto estamos afectando al planeta.

“Estamos entrando en una nueva época de la historia de la Tierra, el Antropoceno. Una época en la que los seres humanos, más que las fuerzas naturales, son la causa principal del cambio planetario. Pero nosotros también podemos redefinir nuestra relación con el planeta, pasar de una relación derrochadora, insostenible y depredadora a una en que las personas y la naturaleza puedan coexistir en armonía.” (WWF, 2016)

La orden ejecutiva que el Presidente Trump firmó el martes pasado busca revertir varias políticas medioambientales que se habían aprobado en el periodo de Obama.

La verdad es que Estados Unidos nunca ha hecho mucho por cuidar el medioambiente, está entre los países que más contaminan. La huella ecológica de E.U. en 2012 según el WWF y colaboradores fue mayor a 7 hag[1], mientras que la biocapacidad[2] de la tierra para ese mismo año fue de 1.7 hag. Esto quiere decir que Estados Unidos consumió al menos 4.11 veces la cantidad de recursos[3] que la tierra podía ofrecer de manera sustentable.

“La orden ejecutiva dice que es de interés nacional evitar cargas regulatorias que estorben innecesariamente a la producción de energía, limiten el crecimiento económico y la creación de empleos. Más aun, el prudente desarrollo de esos recursos naturales es esencial para la seguridad geopolítica de la Nación”[4]

Básicamente, la orden quiere permitir la  producción de energía a partir de carbón, gas natural, e incluso energía nuclear sin ninguna restricción; y encima dicen que es esencial para la seguridad geopolítica.  

No hay duda de que lo que pase con esta orden ejecutiva afectará no solo a E.U sino a todo el mundo. Las políticas medioambientales de países con grandes huellas ecológicas como Estados Unidos, Canadá, Australia, y Suecia nos afectan a todos.

WWF. 2016. Informe Planeta Vivo 2016. Riesgo y resiliencia en el Antropoceno. WWW International, Gland, Suiza. Disponible en http://awsassets.wwf.es/downloads/informeplanetavivo_2016.pdf

The White House Office of the Press Secretary, Presidential Executive Order on Promoting Energy Independence and Economic Growth. Disponible en https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/03/28/presidential-executive-order-promoting-energy-independence-and-economi-1

Merica Dan, Trump dramatically changes US approach to climate change. Disponible en http://edition.cnn.com/2017/03/27/politics/trump-climate-change-executive-order/index.html





[1] Hectáreas globales
[2] La biocapacidad es una medida del área biológicamente productiva existente, capaz de regenerar los recursos naturales bajo la forma de alimentos, fibra y madera, y de secuestrar dióxido de carbono.(wwf 2016)
[3] Incluyendo bosques para secuestro de carbono
[4] Traducido de https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/03/28/presidential-executive-order-promoting-energy-independence-and-economi-1

viernes, 17 de marzo de 2017

Hueso seco. Capítulo IV parte 2

La pesadilla que Adriana tuvo fue descomunal, no fue su recurrente pesadilla de la infancia, la de la payasa, pero fue igual de aterradora, quizá más.

Primero tuvo sueños singulares, extrañísimos; fue como si pasaran una película en su mente. Era una caricatura sin audio, los personajes eran aparentemente inofensivos, eran algo así como animales. Adriana sabía que aquellas tiernas criaturillas eran malvadas, aunque no hicieron nada ofensivo, nada malo. En el sueño ella solo podía ser espectadora, no podía interferir, solo podía ver esa película con trama y personajes tan ajenos a ella que no podía creer que fueran producto de su subconsciente. Ese primer sueño terminó con ruidos horribles, como un acetato rallado tocado a alta velocidad, con esto inició la siguiente fase: Parecía que estaba despierta, estaba en su cuarto, acostada en su cama, pero sola, sin su joven esposo, sola a un nivel espiritual. No podía moverse, hacía el intento, apenas podía mover los ojos para ver partes de la habitación, Todo parecía estar en su lugar. La principal diferencia era la asquerosa iluminación rojiza, menguada e incómoda. Miró hacia la ventana, estaba abierta. Todo estaba tan oscuro, el cielo estaba negrísimo, pavoroso; no había ni estrellas, ni luna, ni brillo de ningún tipo en el cielo. Por la ventana la vista era en gran parte ese cielo, esa nada, recortada por las casas de enfrente a media luz que no confortaban nada ante el vacío. La ventana abierta atemorizaba a Adriana, le daba la impresión de que inminentemente el mal entraría. El mal, tan simple como eso, algún ente maligno pero sin personalidad, ni intelecto, ni forma, simplemente “El mal”. Un hombre se acercó a ella, se sentó en la cama y volteó a verla, “ya viene, nuestra era viene”, luego volteó a la ventana, Ella también. Por la ventana veía rostros, parecían reflejos, eran muchos. Adriana no reconoció ninguno, así que se preguntaba ¿cómo su mente pudo crear tantas facciones? Adriana no les temió a los rostros, les tuvo lástima porque se notaba que sufrían.

Luego se vio transportada a aquella horrible quebrada de Puerto Iscariote; el mar estaba picado y el cielo igual de negro que en el anterior sueño. Quiso gritar y lo intentó, quiso despertar. Cuando por fin despertó se aferró a su esposo, se pegó a él y lloró; él la reconfortó aunque no sabía que pasaba.

Adriana se puso a pensar en lo que pasaba en Puerto Iscariote  y en la reciente matanza de Hueso Seco y en aquella maldita profecía, “El hijo de Okk”. En la mañana dentro de ella brotó una determinación a hacer algo, todo lo que estuviera en sus manos. No podía explicar esa decisión, no sabía por qué debería tomarse un gran asunto general como algo personal, solo sabía que tenía que hacerlo y que lo iba a hacer; y se sentía bien el pensarlo. Era de ese tipo de decisiones de las que uno está seguro porque en realidad uno no tomó la decisión, llega como inspirada, como impuesta por el universo, el Brahma, los Dioses o en lo que se quiera creer; y por más que lesione el orgullo el saber que realmente no fue una decisión, cuando se sigue se encuentra felicidad. Adrina no sabía que era lo que iba a hacer, solo sabía que lo iba a hacer y que el siguiente paso era comentárselo a su amigo Ángel Russek.

-¿Son tus medicinas?- Le preguntó Adriana cuando vio que Russek se tomaba unas pastillas.
huesos.

-Ángel. He estado pensando que debemos hacer algo, con lo que pasa, todo está muy raro y todo parece estar conectado; lo que te pasó a ti, lo de la masacre, y lo de Puerto Iscariote. Sí, por cierto, quiero preguntarte algo sobre eso de Puerto Iscariote.

-¿Qué?

-En Puerto Iscariote, no sé si sepas, pero se han estado robando cada vez más niños para sacrificarlos a las serpientes, y las niñas “normales” están teniendo sexo con estos anfibios, ya sabes de cuales, los que parecen más reptiles que hombres. Esto me preocupa, en algún lugar creo haber visto algo sobre una profecía que se parece mucho a esto. Tú sabes más sobre los mitos. ¿Sabes algo sobre eso?

-Bueno, primero me gusta tu vestido, y mmm, bueno, sí hay una.- Soltó una risilla de que le parecía ridículo, pero como Adriana se mostró interesada, continuó.- La profecía dice que vendrá un príncipe de la raza de Okk a gobernar a los humanos. Hijo de una mujer y una serpiente de Okk, la mujer tendría que ser una especie de “elegida”, o algo así… ¡Ah! Y tenía que ser totalmente humana. Estamos hablando de una cruza de una mujer con una de esas serpientes enormes, no un anfibio.

-¿Luego que pasa?.. , Gracias, Cuando nazca el príncipe.

-La era de Okk… No, primero un periodo de transición, una época de guerra, de resistencia, luego “La Gloriosa Era de Okk”.

Adriana se quedó pensativa, recordaba a aquella chica lunática de Puerto Iscariote.
-Empiezo a creer que eso está pasando ahora, no sé, como sea yo quisiera hacer algo Russek, pero no sé qué, ¿Qué podemos hacer?

-Mm, bueno, nadie lo sabe, yo tengo la misma espinita Adriana. Los hijos de Okk no son extremistas, y sí lo son eligieron el momento más estúpido para atacar, ¿vez? Ahora la ley Firmes está prácticamente aprobada y todos ellos van a ser encarcelados, y todos los anfibios practicantes o no del culto a Okk serán perseguidos, no tiene sentido.

-Sí, creo que mientras no sepamos qué pasa no podremos hacer nada. Tenemos que averiguar más.

-¿Más investigación?

-Sí, hay que llegar al fondo de esto.

-¿Se te ocurre algo así como un libro o un artículo?

-Sí, no lo había pensado, pero sí, y ya tenemos una parte hecha ¿no? Con la investigación que hicimos.

Adriana sonreía por la alegría de que su iniciativa tomaba forma y hasta se mostraba ya iniciada.

-¿Sabes qué? Tu vestido no me gusta, es verde moco. Tus piernas es lo que me gusta.

-ah, gracias, creo. Creo que es café.

-Como sea. Nunca dejas ver tus piernas, son tan… morenas y sexis, me gustan.

-¡Russek! --La situación se hizo un poco incómoda. Adriana aun sonreía intentando atenuar la incomodidad del momento.

-Me gustaría coger contigo, como amigos.

La sonrisa se fue –Sabes que soy casada—Respondió sin verlo a los ojos.

-Sí, sí, solo decía. Yo no tengo nada contra tu esposo, debe ser un gran tipo, yo no esperaría menos de tu elección. No quiero apartarte de él, ni fugarme contigo, ni nada; solo estoy hablando de la parte física, ya sabes. Mira, no quiero incomodarte, no te lo tomes como acoso, es solo un comentario, una propuesta amistosa que puedes considerar…

-¡No!

-Ok, bien. Ya no insistiré, ni habar.

-¡Bien! No lo menciones, nunca pasó, que lo hallas dicho.- Adriana estaba roja como jitomate. “debería ser él el avergonzado” pensaba, pero “el carbón de Russek” estaba fresco, relajado y enérgico; de hecho Adriana nunca lo había visto así, simpre ha sido relajado, pero ahora su actitud tenía algo diferente. Russek no solo se atrevía a verla a los ojos, sino que solo dejaba de hacerlo para mirar sus piernas.

Por suerte las circunstancias incomodas fueron cortadas por Pinkeston, que se acercó para llamar Russek.

-Vamos Russek, ya es hora.

-Ok, sí,--Luego se dirigió a su amiga—Me tendrás que disculpar, voy a hacer un show de magia, y de lo que dijimos estamos totalmente de acuerdo ¿verdad?

-¡¿De qué?!

-Nuestro proyecto.

-¡Ah! Sí, claro.



sábado, 18 de febrero de 2017

Gasolinazos y explicaciones

 Un escupitajo a la cara del pueblo. Eso son las explicaciones de la presidencia sobre el aumento en los precios de la gasolina. Se escudan, dicen que no es culpa de la reforma energética, ni del gobierno; dicen que el precio internacional del petróleo y el dólar subieron y que si baja el precio del dólar o los precios internacionales del petróleo entonces bajara el precio de la gasolina y el diésel. Lo que se traduce como “no sabemos qué hacer y no vamos a hacer nada”.

En la explicación[1] que dio el ejecutivo federal se habla sobre algunas medidas que se tomaron, que son las siguientes:

Un recorte al gasto del gobierno en casi 190 mil MDP, eliminación de 20,000 plazas laborales, una reducción en sueldos y prestaciones de más de 7mil 700 MDP, y que a partir del primer trimestre del año se reducirá la partida de sueldos y salarios de servidores públicos federales de mando superior. Puede parecer mucho pero no lo es tanto si lo comparamos con el presupuesto para el gasto corriente estructural de este año: $ 2,012,722,490,279 (dos billones doce mil setecientos veintidós millones cuatrocientos noventa mil doscientos setenta y nueve pesos) (Nuevo Presupuesto DOF 30-11-2016) (. Pero lo que yo me pregunto es ¿de qué servirán estas medidas cuando los precios de los combustibles queden totalmente liberados? El INEGI ya muestra datos de inflación 1.51%(Proceso) para la primera quincena de enero.

La lógica del gobierno y de la reforma se entiende: si hay varias empresas compitiendo se esperaría que la calidad del producto mejorara y los precios bajaran, estoy de acuerdo, pero ¿dónde están esas empresas ansiosas y preparadas para ofrecer el servicio? Lo dijo Alejandra Palacios Prieto, presidenta de la comisión Federal de Competencia Económica. “La creación de un mercado competido, con múltiples jugadores, que es el objetivo de la reforma, no se genera por decreto (Proceso 2100).

Lo que me pareció más descarado de las excusas del gobierno federal es el dato inútil de que el 50% de la población consume menos del 15% de la gasolina, y el 10% más rico de la población consume casi el 40%, que por eso el subsidio a la gasolina beneficia más a los más ricos. Un análisis digno de Andrea Legarreta, cualquier trabajador aun sin nociones de economía sabe que los precios de los combustibles son inflacionarios. Creo yo que sobre todo el del diése pues los camiones y camionetas que transportan nuestros alimentos a las centrales de abastos y a los mercados funcionan con diésel, que hasta el pasado 3 de febrero estaba a 17.05 pesos en promedio[2].

La fórmula para calcular los precios máximos, para zonas donde el precio no esté flexibilizado es: Precios de referencia internacional + Costos de logística de Pemex + Otros conceptos, incluyendo los impuestos aplicables y el margen comercial para las estaciones de servicio. Cabe destacar que el IEPS es y seguirá siendo un gran lastre para los precios de los combustibles: 4.30 pesos por litro para la gasolina magna, 3.64 para la Premium y 4,73 para el diésel.[3] Los precios máximos se ajustaran diariamente, excepto los fines de semana[4].

No soporto que ahora estemos tan pendientes del gobierno del vecino del norte cuando el nuestro nos jode mucho más directamente y encima se burla de nuestro intelecto. Ahora se nos pide unidad nacional con Peña Nieto para enfrentar a un peligro extranjero, pero esa supuesta amenaza es un chivo expiatorio. Querido lector, tenemos que limpiar nuestra casa primero.





[1] Información de http://www.gob.mx/aperturagasolinas
[2] Acosta Córdova, Carlos y Cruz Vargas, Juan (2017). El desastre económico perdió reflectores pero ahí vienen más gasolinazos. Proceso, 2100, 31p.
[3] http://losimpuestos.com.mx/ieps-impuesto/#IEPS-sobregasolinas-y-diesel
[4] Según el nuevo acuerdo: […] “d.    A partir del 18 de febrero de 2017 los precios máximos al público tendrán una vigencia diaria, que comprenderá las 24 horas del día de que se trate, excepto el correspondiente al día sábado que se aplicará también los días domingo y lunes inmediatos posteriores, sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso anterior.” (DOF: 17/02/2017)

sábado, 4 de febrero de 2017

Hueso Seco. Capítulo IV parte 1.

Conversación telefónica entre Ángel Russek y Miguel Lomelí.

L--¡Bueno!
R--¿Miguel?
L—¡Sí¡ ¿Quién es? ¿Ángel?
R—¡Sí!—Russek está algo tenso, camina con el teléfono en la mano.
L—Supe que eres libre ahora. ¿Cómo estás?
R—Miguel dime que sabes.—No quería ser tan directo, pero no se pudo contener.
L—Pues, no mucho. Perdón, estamos investigando.
R— Sí, claro—Respiró hondo para responder serenamente.
L— Hemos querido contactarnos contigo para que nos des tu versión, tu declaración. ¿Puedes venir a declarar mañana?
R—Quiero ayudar.
L—Bueno, entonces ven mañana, nos das tu declaración y platicamos…
R--¡No!—interrumpe—Lo que digo es que quiero ayudar a agarrar a quien me hizo esto, ir con ustedes y todo.
L--¡Ha! Bueno pues—hecha una risita—De hecho yo estaba pensando en eso. Pero si quieres involucrarte Russek, es cosa seria he, sería entrar de lleno.
R— Sí, ok.
L—Mira Russek, el Dr Pinkeston nos dijo más o menos los avances que tuvieron contigo, que ahora tienes control sobre ti transformado; y eso puede servir, puede ser usado.
Russek se queda pensativo y no responde.
L—Mira, ven mañana y lo hablamos ¿Sale?
Russek asiente con la cabeza y cuelga el teléfono, indiferente de que Miguel no puede ver el gesto. Luego terminó de vestirse y se fue a casa de Pinkeston.


Notas sin editar de Saúl Wenceslao para un artículo para el periódico escolar de la UHS (Universidad de Hueso Seco).

Llegamos a la casa del doctor Pinkeston. Es buena idea hacer esto aquí y no en el campus, es muy cómodo; el doctor es un buen anfitrión, muy natural, muy cómodo, seguro. Estuvo hablando conmigo un poco, diciendo que me ve talento, que llegaré lejos. Trató de que nos sintiéramos cómodos, nos ofreció canapés y vino. El vino más barato que pudo conseguir.

Solo a los de último grado de ocultismo se les invitó, y a los profesores, claro. Yo estoy aquí solo porque me tocó cubrir la noticia, pero es un mal chiste, le pedí al Doctor los reportes de la investigación, o notas de los experimentos o algo. Pinkeston, obviamente, está emocionado por esta investigación, pero no suelta nada de documentos, ni dice nada específico. Así que mi artículo será de sociales, sin la verdadera información del asunto no se puede más. Así no voy a llegar lejos como periodista, aunque eso no me interesa.

Llegó el Ing. Bruno Galen. Fue de los invitados no universitarios que llegaron temprano. Parece ser el único que puede poner nervioso al Doctor Pinkeston, parece que lo respeta mucho, Pinkeston a Galen. El ingeniero camina muy derecho, tiene un porte soberbio, como majestuoso, sí inspira respeto.

Cuando se nos acercó Pinkeston nos presentó, le dijo que yo era un chico con talento, el ingeniero no se interesó en mí.

Se llevó a Pinkeston a fumar cerca de una ventana. El ingeniero se veía preocupado y al parecer puso nervioso a Pinkeston. Me dieron la impresión de ser padre e hijo; el padre el Ingeniero Galen y el hijo el doctor Pinkeston, un hijo que no consigue que papá esté orgulloso de él. Parce que el ingeniero cortó la plática de pronto, como si tocaran temas que no pudieran hablar aquí.

Llegó el señor Ángel Russek, el sujeto de la investigación. Estuvo entre la gente un rato, ni siquiera lo entrevisté, no le vi sentido, seguro sabe tan poco de su caso como yo, como todos. Después cuando anocheció Russek se transformó, cómo ya se había adelantado, fue un espectáculo grotesco, de mal gusto, como de esos circos antiguos que exhibían deformes, y el doctor Pinkeston era el cirquero que grita “vengan a ver al sensacional hombre zombi” o algo así. Luego le puso una inyección que lo volvió humano de nuevo; explicó que eran dos fórmulas: Una que le daba control de sí mismo en su fase metamorfosea y otra, la que le acababa de inyectar, que evitaba que se transformara si se administraba antes o lo devolvía a la normalidad si se administraba después.

Cuando una periodista de verdad le pregunto de qué estaban hechas fórmulas, el doctor dijo que las sustancias eran resultado del balance entre química moderna y hechicería, luego no dijo más y no contestó más preguntas.
 ___

La maestra Beatriz murió en el atentado. Era maestra de primaria en la escuela donde asistía Lorena, de siete años, la hija mayor de Adriana Lara.

La maestra Beatriz o Bety o Betina tenía 46 años de edad, seguía viviendo con su madre, su primer novio lo tuvo a los 20 años, su primera experiencia sexual a los 27, y no tuvo mucho de ninguna de esas dos cosas a lo largo de toda su vida. Conoció al amor de su vida, a su alma gemela, a los 34, solo fueron novios dos años, hasta que el murió en un accidente automovilístico por conducir apresuradamente, iba camino a verla, tenía prisa porque ella no salía a recibirlo cuando llegaba tarde, esto por un tipo de código de orgullo, ¿Quién sabe?, lo cierto es que los dos se amaban.

Beatriz se culpó y culpó a Dios también, elevó su amor a un romanticismo que la convertiría en una amante perpetua, una gótica real, una viuda que nunca estuvo casada, una ermitaña y finalmente en una maestra amargada e infeliz. Cuando estuvo lista buscó ayuda, empezó a aceptar los consejos y la compañía de las personas que querían brindárselos, y encontró la solución a su amargura en la filosofía New Age. A fin de cuentas es un pensamiento tan criticable como las religiones a las que critica; también tiene fallas de lógica, también se basa en cosas incomprobables; pero, a diferencia de las religiones, o de las otras religiones, no condena al fuego eterno del infierno y no ve a Dios como un sujeto con personalidad que te ama, pero quiere que te avergüences y arrepientas  de los instintos que él mismo te dio; en suma, la gran diferencia es que puede hacer accesible la felicidad.

A Beatriz le sirvió eso, alcanzó la paz, se hizo más sociable y con el tiempo aceptó la felicidad y el “Amor- conciencia”. También se hizo mejor maestra porque intentaba inculcar este modo de ver las cosas a sus alumnos, a los más maduros (alumnos de secundaria y últimos grados de primaria) les explicaba la teoría del quantum, el Ho’ponopono. Con los más jóvenes intentaba no explicar nada y solo irradiar amor y energía con las vibraciones adecuadas. Aparentemente esto funcionaba porque los niños se encariñaban con ella e inversamente. 

Algunos dirían que fue una vida patética, pero los que la conocieron bien sabían que murió siendo feliz.    

La pequeña Lorena se había encariñado con su maestra, como muchos de su grupo, y ahora estaba pasando por su primera experiencia con la muerte de un ser querido. Su abuelo paterno había muerto pero ella apenas lo recordaba, con su maestra sí estaba pasando por un verdadero duelo, comprendiendo que no volvería a ver a Betina, que alguien que estaba y era ya no sería ni estaría nunca más. Aunque Lorena ya empezaba a creer en la reencarnación, y eso le daba algo de esperanza en el fondo.

Los padres de Lorena, naturalmente, la acompañaban en este proceso; la llevaban a la casa de su maestra a rezar, a pesar de sus creencias el funeral fue católico y se rezaron los tradicionales novenarios, ni su anciana madre ni sus hermanos creían en lo que ella y no se iban a arriesgar a que su alma se fuera al infierno velándola con alguna práctica pagana.


Pero Adriana faltó al tercer novenario porque ella pasaba por su propio proceso.

lunes, 16 de enero de 2017

Ensayo sobre la relación entre religión y economía en León Gto.


C.A. Ramírez

Cuando comieres el trabajo de tus manos.
Bienaventurado serás, y te irá bien.
(Reina-Valera 1960, Sal.128.2)


Se apresura a ser rico el avaro,
Y no sabe que le ha de venir pobreza.
Pr.28.22


Lo primero es aceptar la complejidad del asunto tratado. Hablamos de economía como ciencia social y sociología religiosa tratadas simultáneamente, de estas ciencias un fenómeno de cada una.

Por un lado no cabe duda de que las creencias son determinantes para el comportamiento de las personas, incluyendo el comportamiento económico. Ese hecho, cierto, nos puede hacer caer en respuestas fáciles que generalizan a todos los creyentes de una y otra religión, y buscar la razón directamente en los dogmas generales de cada religión. Pero hay mucho trecho entre una idea de una religión y el comportamiento final de un individuo practicante de esa religión.

Los Dogmas, análisis bíblicos y teología son cosas que la gente por lo general no sabe, sobre todo los católicos, y si la gente no está en contacto con estas ideas ¿Cómo podrían guiar su comportamiento? Lo determinante que pudiera tener una religión para el comportamiento económico serían las ideas con las que están más inmediatamente relacionadas, a través de los ritos y la cultura.

La Biblia hay que considerarla aparte, en sí misma es otro nivel. De ella parte lo esencial de todo el cristianismo con todas sus ramas. Por ello no se puede uno fijar directamente en ella para decir como es una religión y otra, porque no se podría decir que cierto versículo, o libro es solo para católicos o solo para cristianos bautistas, exceptuando el libro del mormón[1], pero cada religión podría interpretarla de manera diferente o tener sus versículos favoritos. La cuestión con la Biblia es que está llena de contradicciones[2]: en una parte te dice que ames a tu prójimo como a ti mismo[3] y en otra que te pelees con tu familia[4] , O en una parte dice que uno es salvo por gracia, por regalo divino, lo que llaman predestinación y no por tus obras[5] y en otra que seremos juzgados por nuestras obras[6]. Buscar una moral en la Biblia es inútil[7], pero la moral que se puede construir a partir de la interpretación que cada religión le dé es significativa, aunque hay más consideraciones.

El nivel de influencia en el comportamiento que una fe puede tener en un individuo practicante de esta depende de que tan religioso sea el individuo. No se comporta igual un católico devoto, estudioso de la Biblia y literatura católica, que ayuda en la parroquia; a otro que se diga católico tan solo porque sabe que recibió el rito de exorcismo del bautismo y asiste al rito de la misa de vez en cuando. Este es un hecho importantísimo cuando leemos estadísticas. Los censos de INEGI nos pueden decir, con poco margen de error cuantas personas dicen pertenecer a cual religión, lo que no nos pueden decir que tan devotos son, si entienden y aceptan los dogmas o no.

El punto de referencia que deberíamos tener bien presente es la distinción entre conversos y personas que heredaron su religión de sus padres, su cultura, y un rito de bautismo del que no estaban consiente ni recuerdan. Es en este punto donde se divide la religión vista como asunto de creencias y de convicción personal, y la religión como algo meramente cultural. Cuando se habla de creencias muchos son, en realidad, gnósticos. No son cosas sutilmente distintas, sino que son prácticamente opuestas, esto es a lo que más quiero llamar la atención, no se puede generalizar en las estadísticas y por lo tanto no se puede en un estudio. Una cosa es una cosa y otra es otra.





En León la mayoría de la gente sigue siendo, o diciéndose, católica, pero también hay presencia de otras religiones, según un artículo del a.m publicado en 2014 “En el municipio suman más de 87 mil leoneses que no son católicos, de los cuales 67 mil profesan otra religión y 20 mil son ateos.” (López Columbia, 2014)

La segunda corriente más grande en la ciudad es el protestantismo, con “más de 36 mil en la ciudad, seguidos de otros fieles de iglesias bíblicas 
Diferentes a las evangélicas con 18 mil 279.” (López Columbia, 2014)

Esta diversidad tal vez nos pueda sorprender a los nativos de este municipio, sobre todo a los leoneses mayores, pero siendo objetivos es más bien pequeña, casi insignificante, según el mismo artículo “De acuerdo con datos oficiales del INEGI, casi el 6% de los habitantes del municipio profesan otra religión o no creen en Dios” (López Columbia, 2014)

Lo que es relevante es que dentro de esa minoría de no católicos hay gran cantidad de religiones y creencias: Protestantes, mormones, luteranos, budistas, judíos, islamistas,  Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, La Luz del Mundo, La Iglesia Universal del Reino de Dios.

Cada una de esas corrientes serían objeto interesante de estudió, para mí, sobre todo la iglesia de la Luz del Mundo, una religión nacida en Guadalajara y que tiene ya cinco templos en León.[8] Pero no serían relevante para el presente tema.

Ya que se describió el panorama religioso de la ciudad, describiremos el panorama económico.

León está creciendo y haciéndose una ciudad industrial, ha estado pasando de la producción artesanal de calzado y productos de cuero hechos en picas, a tener muchas fábricas de calzado, o complementos, como suelas o cueros, pero también tiene ya fábricas de muchas otras cosas que nada tienen que ver con la curtiduría o los zapatos.
También la ciudad está llena de comercio de bienes y servicios, empresas de out soursing, parece que se está tercializando.

Vamos ya llegando al asunto que nos preocupa ¿Qué es lo que ha ocasionado este aparente crecimiento económico capitalista? Y ¿tiene algo que ver con la religión?

 El crecimiento económico se esperaría[9] que fuera debido a que las empresas quieren invertir en León porque encuentran muchos consumidores y mano de obra barata. Entonces ¿qué ideas nos han cultivado para ser obreros y consumidores? Lo de ser obreros no lo enseñan desde la escuela, cuando nos hacen usar uniformes y disciplinarnos, me queda claro, también la familia y la cultura en general, porque se idealiza el estilo de vida de: Primero estudia, la preparatoria o de preferencia la universidad, para encontrar un buen trabajo, para competir por un buen puesto trabajando para una compañía, cásate, ten hijos para que hagan lo mismo.

La parte del consumo no la inculcan por todos lados en los medios, en la escuela por omisión, parece, no nos dan cultura financiera para enseñarnos a gastar prudentemente, el gobierno deliberadamente fomenta el consumo porque sabe que es motor de la economía capitalista. Pero queda confuso cual es el papel de la iglesia en todo esto.

Yo veo indiferencia a estos asuntos por parte de la iglesia. La iglesia católica parece indiferente, es, quizá producto del principio paulino de indiferencia al mundo material que mencionaba Weber, como evadiremos toda discusión filosófica no nos es relevante, solo el rito, lo más inmediato para los fieles. En el rito de la misa, al que yo si he estado expuesto no noto que se fomente el capitalismo o el trabajo particularmente. Pero no descartemos que esta no contribución sea su contribución por no oponerse.

Ahora, como es necesaria la comparación con la segunda religión más fuerte en la ciudad hablaremos un poco de los protestantes en León. Sabemos que es un fenómeno relativamente nuevo en la ciudad, por eso es más fácil encontrar conversos, y los que son protestantes por herencia no creo que pase de dos generaciones. Yo he tenido la oportunidad de visitar una iglesia bautista en la celebración dominical, enseguida uno percibe que son más devotos que los católicos; pareciera obvio a veces, es un cristianismo mucho más pensado que el del católico en esta ciudad.

En una misa católica el padre lee algunos versículos de la Biblia y luego da una interpretación sencilla y superficial, la gente se limita a oír (escuchar se me hace un adjetivo muy fuerte, implica más atención). En la iglesia bautista el pastor interactúa con los feligreses, leen[10] versículos de la biblia y el pastor expone una interpretación estudiada, profunda, haciendo referencia al contexto histórico (Causa algo de ansiedad saber que el padre católico tuvo que estudiar más para solamente leer). Pero en cuanto al asunto me encuentro con lo mismo: indiferencia. En un libro de literatura protestante solo encontré una referencia al enriquecimiento, en esa parte el autor habla de recibir los dones de Dios para servirlo
 ¨Las personas con esta habilidad son buenas levantando negocios, haciendo ventas y tratos y obteniendo ganancias. Si tienes esta habilidad para comerciar, debes usarla para la gloria de Dios. ¿Cómo? Primero, descubre tu habilidad, entrégasela a Dios y dale el crédito. Segundo, usa tu negocio para servir a otros y compartir tu fe con los incrédulos. Tercero, devuélvele al menos el diez por ciento de las ganancias a Dios como un acto de adoración. Finalmente, alcanza tu meta: Ser edificador del reino más que edificador de riquezas.”( Warren 2001)

Eso fue lo más capitalista que pude encontrar, habla de comerciar, de levantar negocios, de vender y obtener ganancias. Pero cuando se lee todo el contexto sabes que no está fomentando el comercio en sus feligreses, el habla de que Dios da los dones, no es decisión de uno, o sea se sobreentiende que si no tienes esa habilidad de comerciar simplemente no la tienes y debes descubrir tus propios dones y ponerlos al servicio del señor. Se entiende bien el objetivo de ese párrafo: Todo buen pastor sabe cómo obtener el diezmo de los fieles, al final en esto coincide con todas las religiones, “me importa que trabajes solo para que des el Diezmo” para todo lo demás se aplica el principio paulino de que es más importante el cielo que el mundo material, el párrafo citado también lo tiene al final, por eso es un ejemplo tan completo.

En conclusión no veo esa relación entre la economía y la religión en esta ciudad, tal vez un estudio más serio podría reflejar algo la duda sigue ahí y la antítesis también.

[1] Al libro del mormón solo lo aceptan los mormones, si analizáramos a los mormones si podríamos basarnos en este libro directamente para diferenciar sus ideas de las de otras ramas del cristianismo.
[2] Yo me he acercado muy poco a la Biblia, y sé que muchos religiosos que sí la estudian a fondo están en desacuerdo conmigo. Cito a uno de ellos: “[…] aunque los 40 escritores no se hayan conocido, sus ideas se complementan y se confirman entre sí. Ninguno de ellos escribió algo que pudiese contradecir lo escrito por otro.(Macedo Edir )

[3] Mt.22.39
[4] ¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. Lc.12.51. y ver todo Mt 12.49-12.53
[5] Ef.2.8-2.10
[6] Ap 20.12 entre otros.
[7] Hablo en el sentido científico, no trato de criticar a las personas que buscan un sentido moral en la Biblia para su vida personal, ese no es el objetivo de este ensayo.
[8] (López Columbia, 2014)
[9] A falta de un estudio serio solo nos queda especular

[10] Cada quien debe cargar una Biblia para consulta

Bibliografía

Warren Rick, “Una vida con Propósito ¿para qué estoy aquí en la tierra?”, 2001, Miami  editorial vida,

López Columbia, “religiones se diversifican en León”, periódico a.m,16/02/ 2014